Socialismo: el caso cubano

El socialismo, como doctrina social, política y económica, es bastante amplia o confusa. O al menos así lo creen algunos. Ahora bien, en Cuba se intentó aplicar un socialismo de los más puros y duros.

Las disputas ideológicas y los debates académicos acerca de qué es el comunismo, el marxismo-leninismo o el socialismo más republicano son interminables y tienen muchos matices.

En el caso de Cuba, muchas cosas se hicieron muy mal. La revolución venía de la mano de cambios que parecían obvios. Los objetivos principales eran derrocar a Fulgencio Batista y lograr que Cuba fuese un país más pujante y con mayor igualdad. Además del modus operandi que pudiera tener el gobierno de Batista, a quien se lo acusaba de ser un títere de los Estados Unidos, lo otro que motivaba a los revolucionarios era instalar en Cuba un régimen económico y social más exitoso.

El contexto mundial -plena Guerra Fría- y las motivaciones de Castro, Guevara y demás, llevaron a Cuba a convertirse en un estado totalitario, en el que pregonaría el marxismo-leninismo. El socialismo, o más bien el comunismo, sería pregonado en todos los niveles. Empezando por las escuelas. Justamente, Fidel Castro hablaba de crear al hombre y a la sociedad socialista desde las bases. Eso sí, el adoctrinamiento llegaba por diferentes vías, todas coordinadas desde los congresos y el buró político: medios de comunicación, educación, movimientos y organizaciones sociales, estructuras encargadas de eliminar a los disidentes, modelo económico y demás.

El socialismo en Cuba fue llevado al extremo durante casi treinta años, gracias a las regalías y asistencia del poder hegemónico de la Unión Soviética. Llegadas y acrecentadas las crisis económicas, el régimen autoritario de los Castro, que acusaba a los Estados Unidos de causar todos los males de la isla, se vio obligado a comenzar a modernizar o abrir la economía, a simular ciertas celebraciones “democráticas” y negociar con poderes o estados que no pertenecían a su misma línea.

A pesar de los cambios obligados, el socialismo como aspiración persiste en Cuba. Fidel Castro, sus sucesores y sus seguidores se han encargado de seguir haciendo desastres en materia económica, humanitaria, jurídica y política en nombre de la Revolución Cubana. Una revolución socialista que generó miseria, acceso a la política a través de un solo partido (el Partido Comunista de Cuba), acceso a la información únicamente a través de medios estatales, adoctrinamiento, acceso fallidos a la salud y derechos humanos en manos de los intereses de los poderosos.

Socialismo, comunismo, socialismo adaptado, etc. Lo que sea que fue o es hoy Cuba, es innegable que este intento por ir a contracorriente del mundo occidental en todo tipo de cuestiones solo trajo miseria y desgracias a Cuba. Muchos cubanos no pudieron soportar este modelo, que no cede debido a su monumental estructura de adoctrinamiento y control, y dieron todo por huir a tierras donde se respetase la libertad, donde hubiese oportunidades para progresar y donde el socialismo no fuese una amenaza latente.

Desde Cuba Decide promovemos un cambio de sistema político en la isla. Un sistema político alejado del socialismo arcaico, del autoritarismo y del adoctrinamiento. Queremos, para Cuba, un modelo de país que respete la libertad económica, social y política, en el que los cubanos tengan verdadero poder de decisión.