Partido Comunista de Cuba

El Partido Comunista de Cuba (PCC) se constituyó el 3 de octubre de 1965, 6 años y 10 meses luego de que se terminase de concretar la Revolución Cubana. En definitiva, el PCC es el organismo que continua y mantiene en pie a la revolución y a las tradiciones de ésta. 

Los partidos de índole comunista, socialista o revolucionario surgieron en Cuba incluso antes de la década de 1950. Con el pasar del tiempo y la necesidad de unificar fuerzas luego de que fuera derrocado Fulgencio Batista, el Partido Socialista Popular (PSP), el Movimiento 26 de Julio, el Directorio Revolucionario 13 de marzo y otras agrupaciones o movimientos se unificaron para formar las Organizaciones Revolucionarias Integradas.

Con Fidel Castro asentado y la necesidad de eliminar posibles disidencias dentro de estas organizaciones revolucionarias, se forma el Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC), en 1962. Cambiaría su nombre por la denominación actual 3 años más tarde, en 1965, y Castro quedaría como único líder de la revolución. 

De allí en adelante, trabajo, congresos y una variedad de órganos que delimitarían la política del Partido y de Cuba en general. 

El 4 de octubre de 1965, un día después de que se oficializase la existencia del PCC, sale la primera edición de Granma, el periódico de cabecera del Partido y de la Dictadura. Tanto en su versión local como en su versión internacional, tuvo y tiene una línea editorial clara: defender a los líderes de la Revolución Cubana, hablar de sus “logros”, no mencionar las falencias del estado totalitario y criticar a los detractores del experimento que se lleva a cabo en Cuba desde hace 62 años. 

Si bien Granma es parte central del PCC, la base del partido son sus múltiples estructuras. El Congreso es el Organismo más significativo del partido. Se reúne cuando el Comité Central -que vendría a ser el Organismo Superior del Congreso- lo exija y sirve para delinear los cambios y objetivos del PCC de cara a los contextos futuros. 

Además de los Congresos cada 5 años, hay muchas oficinas y agrupaciones que conforman al PCC y que lo mantienen con vida en el día a día. El Buró Político, el Secretariado y demás departamentos, con tareas tanto políticas como burocráticas, junto a las organizaciones territoriales (ya sean los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), la Unión de Jóvenes Comunistas, La Central de Trabajadores y tantas más) se encargan de que programar y ejecutar las agendas definidas por los Congresos y las cabeceras de la Dictadura. 

Ahora bien, ¿qué características tienen esas agendas? Hay que tener en cuenta lo siguiente: el Congreso se reunirá por octava vez en abril de 2021, para debatir cómo enfrentar la pandemia en lo que sigue y definir la agenda para los desafíos venideros ¿Cambia algo entre un Congreso y otro? Puede haber cambios en la política económica. Los líderes explican que es necesario adaptar el socialismo a los tiempos actuales, lo que implica flexibilizar en algunas cuestiones y modernizar la matriz económica. Éste es un punto central en el próximo Congreso y es una idea que se repite en (casi) todas las ocasiones. Lo que no cambia, o cambia poco, es el discurso, que es profundamente antimperialista. Se culpa a Estados Unidos de hostigar a Cuba y se le adjudica todos los males que sufre la isla. Además, se reivindican los principios de la Revolución constantemente y se habla de seguir luchando contra los intentos de instauración del neoliberalismo en Cuba. 

Así como el discurso no cambia y la agenda sigue una línea clara de “modernización necesaria de la economía”, las sorpresas tampoco son muchas a la hora de hablar de las autoridades del partido. Raúl Castro, Miguel Ángel Díaz Canel, José Machado Ventura y algunos otros se intercambian los puestos más importantes del gobierno y del partido para simular algún tipo de recambio o de celebración democrática. Lo cierto es que el comportamiento es similar al de la elite soviética, conocida como Nomenklatura.

La historia del PCC es la historia de un partido único. Los miembros de régimen cubano son los miembros principales del Partido Comunista, y viceversa. Un entramado, hasta hoy, inquebrantable, con múltiples oficinas, estructuras, y organizaciones que controlan, casi a la perfección, la vida de todos los cubanos. Es tal el éxito y el poder de adaptación de la dictadura que lleva 62 al frente, con crisis humanitarias, bloqueos e infinidad de crímenes cometidos de por medio. 

Desde Cuba Decide promovemos la libre participación de los ciudadanos en el sistema político. Los cubanos reclamamos libertad para formar partidos, movimientos y agrupaciones sin el miedo a ser perseguidos y con la garantía de poder participar y ser elegidos.

El pueblo de Cuba necesita alternativas políticas, democracia verdadera y terminar con la lógica del partido único. Solo así los cubanos podremos definir lo que queremos para nuestro futuro y emprender el camino hacia el progreso y la libertad. 

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