Economía en Cuba

La economía de Cuba es particularmente crítica. Si bien el potencial de la isla y de los cubanos es enorme, las malas decisiones gubernamentales, las deficiencias que arrastraron a generaciones enteras y los cambios en el orden mundial llevaron al país a caer, sucesivamente, en múltiples crisis económicas.

Con el colapso de la Unión Soviética en 1991, el régimen castrista perdió a su principal aliado, socio comercial y financista. Allí comenzó el denominado período especial: sin la URSS, sin el Consejo de Ayuda Mutua Económica, y con el embargo estadounidense, que se recrudeció debido a que Fidel Castro se negaba a avanzar en la democratización del país, el PBI se contrajo bestialmente. Comenzaron a escasear los combustibles, los metales, las relaciones internacionales no ayudaban y un cambio de modelo económico se hizo necesario.

A partir de 1994, frente a la caída del PBI y la falta de recursos para subsistir, se hicieron evidentes muchos cambios. Remesas de los cubanos emigrados para sus familiares; proyecto para que creciese la industria del turismo; cambios en las técnicas de agricultura; crecimiento abrumador de la economía informal; descentralización del modelo productivo y paso a un modelo “socialista de mercado”; la llegada del peso cubano convertible (1 CUC = 1 USD) para realizar operaciones con divisas, formándose un sistema bimonetario junto al peso cubano.

La dictadura debió ingresar, al menos parcialmente, a la economía de mercado con muchas trabas y deficiencias, producto del modelo que promovió Fidel Castro. 

La historia la conocemos: desde hace 30 años, los cubanos han debido luchar contra el atraso económico y los cientos de problemas que los afectan en el día a día. Hubo años en los que las crisis eran pausadas gracias a “ayudas” circunstanciales desde Venezuela, donde Hugo Chávez enviaba petróleo para que uso interno y para que el régimen revendiese el excedente de barriles. 

Hoy Venezuela lucha contra su propia crisis humanitaria y Cuba lleva años sin poder superar la suya. Ni el supuesto alto nivel educativo, ni los demás índices de los que se jacta la dictadura, ni los cambios forzados por el desastre económico lograron vencer la escasez de productos esenciales, la falta de oportunidades para progresar y, menos aún, modernizar al país. 

Desde enero de 2021, el sueldo mínimo es de apenas 2100 pesos cubanos (87 dólares) y el sueldo máximo de 9500 pesos cubanos (396 dólares). Los niveles son bajos no solo para el mundo, sino también para Latinoamérica. Y como si fuera poco, profesionales médicos, deportistas, docentes, ingenieros o artistas, tienen un tope salarial, lo que también significa un límite al progreso. 

Por otro lado, en 2021, el sistema bimonetario llegó a su fin por decisión del régimen, que dice buscar una economía más eficiente y ordenada. El CUC ha dejado de circular y con ello se ha producido una creciente inflación (algunos productos aumentaron hasta 20 veces en lo que va del año) que afectó a muchos cubanos. 

En este sentido, y a pesar de ciertos intentos por mejorar las relaciones bilaterales o las condiciones para generar negocios, el embargo y el rechazo a invertir en Cuba persiste. Es solo para valientes o para quienes llegan a un acuerdo por izquierda, aceptar el desafío de invertir en un país donde rige un estado totalitario que sigue tratando de mediar a la antigua con la economía de mercado, que sigue imponiendo condiciones que bloquean el progreso, que atenta constantemente contra las libertades, los derechos y las garantías.

El ciclo de crisis económicas y empobrecimiento persiste en Cuba. Los cambios nunca llegaron con profundidad por decisión de un régimen que sigue haciendo lo necesario por controlar la vida y el futuro de sus ciudadanos. 

Desde Cuba Decide promovemos el cambio de sistema político, con elecciones verdaderamente libres y democráticas. Para que los cubanos tengamos representantes que nos acompañen en el camino del progreso y para que Cuba deje atrás un modelo arcaico que no le permite crecer. Ayúdanos sumándote como voluntario haciendo clic aqui y/o con una donación haciendo clic aquí.