El 2 de marzo de 2026 fue firmado en el Santuario de Nuestra Señora de la Caridad, en Miami, el Acuerdo de Liberación, una iniciativa conjunta de Pasos de Cambio, coordinada por Rosa María Payá, y la Asamblea de la Resistencia Cubana (ARC), coordinada por Orlando Gutiérrez Boronat.
El acuerdo reúne a más de cincuenta organizaciones cívicas, opositoras y de resistencia dentro y fuera de Cuba, y presenta un marco coordinado para una transición democrática, incluyendo una propuesta de gobierno provisional y un plan dividido en tres etapas: Liberación, Estabilización y Reconstrucción, y Democratización. Según el documento, el objetivo final es la celebración de las primeras elecciones libres, justas y multipartidistas en Cuba.

El Acuerdo de Liberación establece una hoja de ruta estructurada compuesta por tres fases: la primera, de Liberación, contempla el fin del sistema político actual y el desmantelamiento del aparato represivo, devolviendo el liderazgo civil a los asuntos del Estado. La segunda, de Estabilización y Reconstrucción, se centra en la respuesta inmediata a la emergencia humanitaria y la restauración del orden institucional bajo autoridad civil. La tercera, de Democratización, prevé la convocatoria a elecciones generales libres, justas y multipartidistas para iniciar una nueva etapa republicana.
El acuerdo propone la creación de un gobierno provisional de transición con un mandato limitado, encargado de atender la emergencia humanitaria, restablecer los servicios básicos y las instituciones bajo el Estado de derecho, garantizar los derechos fundamentales y las libertades individuales, asegurar la liberación inmediata de todos los presos políticos y restablecer las libertades de expresión, prensa, asociación y religión. También contempla garantizar el derecho de los cubanos a la iniciativa privada, la libertad de movimiento y la participación política sin discriminación, así como la convocatoria a elecciones libres, multipartidistas y supervisadas internacionalmente.
El documento identifica tres pilares centrales:
Asimismo, el texto declara al Partido Comunista de Cuba como una estructura criminal y plantea el desmantelamiento de sus mecanismos represivos.
Como parte de la fase inicial del proceso de transición, el acuerdo establece la creación de comisiones de trabajo especializadas destinadas a sentar las bases técnicas e institucionales del período de estabilización. Estas comisiones abarcan áreas como la emergencia humanitaria, seguridad, defensa y orden público, recuperación económica, desarrollo social e infraestructura, así como comisiones específicas de carácter constitucional, salud, educación, asuntos legislativos, judiciales y de exilio y reunificación.
Entre las organizaciones representadas en la coalición se encuentran Cuba Decide, Damas de Blanco, Unión Patriótica de Cuba, Directorio Democrático Cubano, Fundación para la Democracia Panamericana, Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, Movimiento Democracia, Center for a Free Cuba y Brigada de Asalto 2506.
El acuerdo fue firmado, entre otros, por José Daniel Ferrer, Berta Soler, Félix Navarro Rodríguez, Iván Hernández Carrillo y Carlos Amel Oliva.
Según el documento, las organizaciones firmantes notificaron formalmente al Departamento de Estado de Estados Unidos sobre el contenido del acuerdo. El texto señala que el contexto actual, marcado por una creciente demanda de cambio dentro de Cuba y el interés de actores internacionales en una transición democrática, otorga relevancia política y diplomática a esta iniciativa, que busca abrir canales de coordinación con gobiernos democráticos y organismos multilaterales.